Dos vasijas

(Una historia que nos enseña a aprovechar nuestras imperfecciones para lograr buenos resultados)

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación. Sigue leyendo

Anuncios

Puedes hacerlo todo

En cuanto vine al mundo, las enfermeras me sacaron dela sala de partos antes de que mamá me viera. Su médico le explicó con suavidad que me faltaba el brazo izquierdo, desde la base del codo, y le dio un consejo: “No la trate en forma distinta de como trata a sus otras hijas. Exíjalas más”. Y así lo hizo. Sigue leyendo